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Nos desplazamos al norte de Europa, concretamente a la bella Isla Esmeralda, es decir, Irlanda. Allí nos encontramos con la mitología celta y su dios Balar. Es una historia curiosa pues tiene dos versiones y la verdad bastante diferentes entre ellas, aunque el destino de nuestro protagonista sea el mismo.

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Dios Balar

Balar es un dios de la familia de los fomoireos o fomoré (una serie de dioses con diferentes deformidades, por ejemplo alguno sólo disponía de una mano y un pie, otros tenían cabeza de animal, etc. excepto Elatha que era rubio y hermoso) y como tal disponía de dos ojos pero en una curiosa posición, uno en la frente como los cíclopes y el otro ojo en la parte posterior del cráneo que siempre lo mantenía cerrado ya que su mirada era mortal. Esta familia de dioses eran considerados los dioses de la muerte, lo oculto y la noche.

Versión 1

Durante la segunda batalla de Magh Tuiredh que enfrentó a los fomoré y los Tuatha de Danann (quinto grupo de habitantes de Irlanda según el “Libro de las Invasiones”) Balar asesinó con su mirada a Nuada, el rey del clan rival. Cuando se enteró de lo sucedido Lug, el Dios “supremo” de la mitología celta, quiso vengarlo y se acercó por la espalda a Balar, éste al darse cuenta intentó abrir el ojo pero Lug fue más raudo y le lanzó una piedra con su honda destrozándole el cráneo muriendo ipso facto. Da la curiosidad que Balar era el abuelo materno de Lug.

Versión 2

Según relata un cuento, un druida predijo la muerte de Balar a manos de su nieto. Balar al enterarse decidió aterrado que su única hija y descendiente, llamada Ethné, fuera aislada y encerrada en una torre inexpugnable. La torre se encontraba en la cima de una roca en la Isla de Tory y estaba custodiada por doce mujeres de forma que Ethné no tuviera conocimiento de la existencia de los hombres.

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Lug

Frente a la isla, en la costa irlandesa vivían tres hermanos: Gavida, Mac Samhtainn y Mac Kineely. Los dos primeros trabajaban en la fragua mientras que el tercero y más pequeño era dueño de una vaca, pero no era una vaca cualquiera. La cantidad de leche que se podía obtener de ella era tan grande que era la envidia de todos.

Balar se encaprichó con dicha vaca y no dudó ni un momento en intentar robarla. La vaca se encontraba guardada y vigilada a todas horas por uno de los hermanos en la forja familiar. Durante la vigilancia de Mac Samhtainn, Balar se acercó hasta el lugar con la excusa de pedirle una serie de herramientas al confiado hermano, mientras éste las buscaba cometió la imprudencia de dejarla en manos del dios que no desaprovechó la oportunidad para huir con la vaca hasta su isla.

Mac Kineely montó en cólera y comenzó a idear una venganza utilizando el bien más preciado del dios: su hija. Con la ayuda de un druida y un hada se presentó ante la torre donde se encontraba Ethné vestido con ropajes de mujer para pasar desapercibido ante las doce guardianas. Pidió asilo y una vez dentro el hada se encargó de dormirlas mientras el joven se dedicaba a seducir a la muchacha. Cuando despertaron descubrieron que la forastera y el hada habían desaparecido, pero la mayor sorpresa fue cuando comprobaron que Ethné  estaba encinta.

A los nueve meses la muchacha dio a luz a tres hermosos bebés ante la furia de Balar que temía que la profecía aún pudiera cumplirse. La primera medida que tomó fue decapitar a Mac Kineely y acto seguido envolver a los tres recién nacidos en una sábana y ordenar que los arrojaran a un abismo marino. Durante el viaje se soltó uno de los alfileres que sujetaban la sábana y uno de los niños cayó al mar siendo recogido por el hada que ayudó a Mac Kineely a entrar a la torre. El hada entregó el bebé a Gavida, su tío que curiosamente trabajaba para Balar.

Pasaron los años y el bebé se transformó en un prometedor aprendiz de herrero. Un día Balar se acercó a la fragua y comenzó a sacar pecho de su hazaña, el joven reconoció al instante la historia y tomando una barra que se encontraba al rojo vivo golpeó por la espalda al dios incrustándosela en el ojo de mirada mortal.

Balar cayó muerto. El joven herrero se llamaba Lug

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